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LA GUERRA DEL AGUA—EXCELENTE ARTICULO

22 de mayo de 2004

ESTIMADO AMIGO:
 
EXCELENTE ARTICULO.  GRACIAS POR ENVIARMELO.
 
SALUDOS CORDIALES.
 
ATENTAMENTE
 
ARIEL RODRIGUEZ
 
LA GUERRA DEL AGUA...
 
El agua brota como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI ya que 
se espera que en el año 2025, la demanda de este elemento tan necesario  
para la vida humana será un 56% superior que el suministro... y quienes 
posean  agua podrían ser blanco de un saqueo forzado. Se calcula que 
para los 6.250 millones de habitantes ha los que hemos llegado se 
necesitaría ya un  20% más de agua. La pugna es entre quienes creen que el 
agua debe ser  considerado un commodity o bien comerciable (como el trigo 
y el café) y quienes  expresan que es un bien social relacionado con el 
derecho a la vida. Los  alcances  de la soberanía nacional y las 
herramientas legales son también parte de  este combate.
 
Para comprender el problema, hay que considerar un rosario de datos  
basados en la extracción, distribución y consumo del agua ­ lo 
muestran la  Biblia  o el Corán- que poseen la edad del mundo; que han dado 
lugar a conflictos  de gran magnitud. Lo nuevo del caso es que, desde 
hace una década, se  acumulan las cifras que presagian que el planeta se 
encamina a una escasez cada  vez
más marcada.
 
 El problema es que el agua es un recurso que se da sentado en muchos 
lugares, es muy escaso para los 1.100 millones de personas que carecen  
de acceso al agua potable, a las que habría que sumar otros 2.400 
millones  de personas que no tienen acceso a un saneamiento adecuado.
 
Más de 2.200 millones de habitantes de los países subdesarrollados, la 
mayoría niños, mueren todos los años de enfermedades asociadas con la  
falta de agua potable, saneamiento adecuado e higiene. Además, casi la 
mitad  de los habitantes de los países en desarrollo sufren 
enfermedades  provocadas, directa o indirectamente, por el consumo de agua o 
alimentos  contaminados, o por los organismos causantes de enfermedades que 
se desarrollan en el agua.
 
Con suministros suficientes de agua potable y saneamiento adecuado, la 
incidencia de algunas enfermedades y la muerte podrían reducirse hasta 
un 75 por ciento. 
 
La mayoría de las regiones, el problema no es la falta de agua dulce 
potable sino, más bien, la mala gestión y distribución de los recursos 
hídricos y sus métodos. La mayor parte del agua dulce se utiliza para la 
agricultura, mientras que una cantidad sustancial se pierde en el 
proceso de riego.
 
La mayoría de los sistemas de riego funcionan de manera ineficiente, 
por  lo que se pierde aproximadamente el 60 por ciento del agua que se 
extrae, que  se evapora o vuelve al cauce de los ríos o a los acuíferos 
subterráneos.
 
Los métodos de riego ineficiente entraña sus propios riesgos para la 
salud: el anegamiento de algunas zonas de Asia Meriodinal es el 
determinante fundamental de la transmisión de la malaria, situación que se 
reitera en muchas otras partes del mundo.
 
Casi la mitad del agua de los sistemas de suministro de agua potable de  
los países en desarrollo se pierden por filtraciones, conexiones 
ilícitas y vandalismo. A medida que la población crece y aumentan los 
ingresos se necesita más agua, que se transforma en un elemento esencial para 
el desarrollo.
 
En algunas zonas, la extracción del agua ha tenido consecuencias 
devastadoras en el ambiente. La capa freática de muchas regiones del mundo se 
reducen constantemente y algunos ríos, como el Colorado en los  Estados 
Unidos y el Amarillo en China, se secan con frecuencia antes de llegar  
al mar. En China, las capas freáticas acuíferas del norte han 
descendido treinta y siete metros en treinta años y, desde 1990 desciende un 
metro  y medio cada año. El mar interior de Aral, en Asia Central, ya ha 
perdido
 la mitad de su extensión. El lago Chad era hace tiempo el sexto lago 
más grande del mundo, en la actualidad ha perdido casi el 90% de su 
superficie y esta agonizando.
 
Este recurso es un bien tan necesario que podría pasar a ser objetote 
peleas políticas, si se lo observa sólo como un negocio: represas, 
canales de irrigación, tecnologías de purificación y de desalinización,
sistemas de alcantarillado y tratamientos de aguas residuales. No debe 
olvidarse el embolletamiento del agua, puesto que es un negocio que 
supera en  ganancias a la industria farmacéutica.
 
El origen de esta comercialización del agua habría que buscarla en 
noviembre de 2001, cuando los recursos naturales al igual que la salud y la 
educación, empezaron a ser objeto de negociaciones en la OMC 
(Organización Mundial de Comercio). La meta final es la liberalización de los 
servicios públicos para el 2005. Esto que suena árido y aburrido, puede 
simplificarse: lo que  hasta ahora era regulado por los estados, pasará a 
ser mercado de libre comercio. Dentro de este contexto, existen dos 
escenarios probables: La apropiación territorial: Esto podría realizarse 
mediante la compra de tierras con recursos naturales (agua, 
biodiversidad), tampoco se descarta un conflicto militar. Esta última hipótesis, 
nos transporta a la última guerra en Irak (Marzo 2003) y la apropiación 
de las grandes petroleras estadounidenses de los recursos iraquíes. No 
se descarta que con esa guerra hayan querido controlar los
recursos hídricos de los ríos Eufrates y Tigris... ríos caudalosos en  
una de las zonas más áridas del planeta.
 
 
 
La privatización del agua: En los últimos tiempos, las grandes 
corporaciones han pasado a controlar el agua en gran parte del planeta y se 
especula que en los próximos años, unas pocas empresas privadas poseerán 
el control monopólico de casi el 75% de este recurso vital para la vida 
en el planeta.
 
Los gobiernos de todo el mundo ­incluido de países desarrollados- 
están abdicando de su responsabilidad de tutela de los recursos 
naturales a favor de las empresas, según ellos, para mejorar la provisión del 
servicio.
 
Las grandes corporaciones no son muchas. Las francesas Vivendi y Suez 
(clasificadas en los puestos 51 y 99 respectivamente en el Global 
Fortune 500 de 2001). La alemana RWE (en el puesto53), que adquirió dos  
importantes empresas de agua, Thames Water en el Reino Unido y American 
Water  Works, en Estados Unidos de Norteamérica. La intervención privada 
dio pie, en  algunos lugares a un aumento exagerado del costo del agua. 
En la Provincia de Tucumán ­ Argentina-, la empresa Vivendi 
enfrentó la furia popular y en Sudáfrica la empresa concesionada con el 
suministro no tuvo problemas
 en cerrar la canilla de un 80% de los pobladores de Alexandra Township 
por falta de pago.
 
El Banco Mundial juega un papel clave, fomentando las privatizaciones 
­prestando dinero para las reformas en el sistema de agua-, 
invirtiendo y finalmente como juez en caso de conflicto entre los 
inversionistas y los Estados.
 
Mientras poblaciones no tienen acceso a la salubridad, grandes 
corporaciones venden agua pura embotellada para subsanar el mal. Entre 1970 y 
2000, la venta del agua creció más de 80 veces. En 1970 se vendieron en 
el mundo mil millones de litros. En 2000, 84 mil millones. Las 
ganancias fueron de 2.2 mil millones de dólares.
 
Los acuíferos más grandes que se conocen son:
 
1) Acuífero de Areniscas de Nubia con un volumen de 75 mil millones de 
metros cúbico.
 
2) Acuífero del Norte del Sahara con un volumen de 60 mil millones de 
metros cúbicos.
 
3) Sistema acuífero Guaraní con un volumen de 37 mil millones de metros 
cúbicos.
 
4) Gran Cuenta Artesiana con un volumen de 20 mil millones de metros 
cúbicos.
 
5) Acuífero Altas Planicies con un volumen de 15 mil millones de metros 
cúbicos.
 
6) Acuífero del Norte de China con un volumen de 5 mil millones de  
metros cúbicos.
 
 El Acuífero Guaraní:    El acuífero posee 132 millones de años. Sus 
orígenes se remontan a  cuando Africa y América aún se encontraban 
unidas. Su extensión tiene las conocidas dimensiones del continente 
americano: 1.190.000 kilómetros cuadrados, una superficie más grande que la de 
España, Francia y Portugal juntas. Es conocido como el Gigante del 
MERCOSUR porque este inmenso reservorio de agua pura se extiende desde el 
pantanal en el norte de Brasil, ocupa parte de Paraguay y Uruguay y 
finaliza en la pampa Argentina. Incluso se  sospecha que, a enormes 
profundidades, el acuífero se encuentra conectado con  los lagos de la 
patagonia.  El volumen total del agua almacenada es inmenso.
 
 El volumen explotable en la actualidad es de 40 a 80 kilómetros 
cúbicos, una cifra equivalente a cuatro veces la demanda total anual de la 
Argentina.
 
La investigación sobre el Sistema Acuífero Guaraní (SAG) estuvo, hasta 
1997, a cargo de la Universidad de Santa Fe y Buenos Aires, de la 
Universidad de Uruguay y de varias Universidades Públicas Brasileras. Pero a 
partir de esa fecha paso a ser parte de un proyecto financiado por el  
Banco Mundial y todo se tiño de sospechas.
 
 En la Argentina, a través de un estudio realizado por Elsa Bruzzone se 
llegó a una preocupante conclusión: La cíclica presencia del Comandante 
del Ejército Sur de EEUU, en la Triple Frontera ­Brasil, Paraguay, 
Argentina-, la declaración del Departamento de Estado y los rumores de 
que allí habría terroristas tiene un objetivo el control del Sistema 
Acuífero Guaraní (SAG), un verdadero océano de agua potable subterráneo 
que tiene allí su principal punto de recarga. Brasil, también puso el 
grito en el cielo, al declarar a través de Aurelio Garcia que: EEUU puso 
al Banco Mundial y a la Organización de Estados Americanos al frente de 
un proyecto que busca detectar la magnitud del recurso, asegurarse su 
uso de manera sustentable, evitar la contaminación y mantener un control 
permanente hasta cuando lo considere conveniente.
 
 Quienes defienden la iniciativa de la Organización de Estados  
Americanos aseguran que por falta de dinero en las Universidades, se busco el  
apoyo de aportes provenientes del GEF, un fondo donde todos los países 
del mundo ponen dinero para desarrollar estudios y proyectos 
ambientales. Se  presentó un buen proyecto y este fue aprobado, lo que significa 
que de alguna manera se están recuperando el dinero invertido en aquel 
fondo. El Banco  Mundial maneja el aporte. Es como el operador de 
cuenta de un banco.
 
 El alcance del problema del agua no sólo apunta al bolsillo de  
cualquier consumidor, sino que es una estocada al estómago del 
fundamentalismo de mercado imperante en la aldea global, por lo cual todo tiene 
precio y con mayor razón lo que es escaso. La revista Fortune expresó: El 
agua  promete ser en el siglo XXI lo que fue el petróleo para el siglo 
XX, el bien precioso que determina la riqueza de las naciones. Sin 
embargo, 160 gobiernos reunidos en la Haya ­Holanda- en el 2000 acordaron 
definir el agua como una necesidad humana y no como un derecho del 
hombre. No es pura semántica... Un derecho no se compra.
 
 Muchos saludos a todas y todos,
 
cordialmente, 
 
                                   Harmhel Antonio Dalla Torre 
Salguera.
 
Asociación de Educación y Comunicación “La Cuculmeca”
 
Teléfono: (505) 632 35 78,        Tele - Fax: (505) 632 35 79
 
Apartado Nº 6
 
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